Todos hemos dañado a alguien alguna vez. Y muchas veces cuando nos hieren fuertemente resulta supremamente difícil el llegar a perdonar la ofensa, e incluso lograr perdonarnos a nosotros mismos por nuestros errores cometidos. Es en estos momentos donde la culpa, el resentimiento, la decepción, el odio o la frustración se anidan en el corazón es cuando ponemos en peligro nuestra salud física y emocional.

Todos estos sentimientos negativos, empiezan a consumir a la persona de manera que su vida deja de ser agradable y placentera y pasa a ser en su lugar, un sinfín de momentos para recordar lo amargo de la situación vivida, este sufrimiento al cual nos aferramos no nos permite sentirnos con libertad y serenidad, sino que se lleva como una pesada carga que decidimos mantener sosteniéndola por mucho tiempo.

Si estamos enojados y resentidos, y no perdonamos, en realidad nos perjudicamos. Esos sentimientos negativos quizás impidan que seamos felices, condicionen nuestra vida y nos hagan desdichados. Incluso pueden ocasionar serios problemas de salud. Un informe del doctor Yoichi Chida,publicado en la revista médica Journal of the American College of Cardiology, dice: “Estudios recientes apuntan a una peligrosa relación entre la ira y la hostilidad, y la cardiopatía coronaria”.

Ahora llevemos nuestra atención a un lado más positivo: el perdón y la entrega y a los beneficios de perdonar. Cuando perdonamos a los demás mantenemos la paz y la unidad, y nos llevamos bien con otros.

Algunas personas creen que el perdón los hace débiles, es común escuchar, “Que perdone Dios porque yo no perdono” o “Yo perdono, pero no olvido”. En estos casos, el perdón lejos de ser un bálsamo de tranquilidad pasa a ser un recuerdo de algo que nos ha herido, lastimado y dolido y nos ata a esa persona que generó este dolor en nosotros. También solemos quedarnos en este lugar de víctima y de persona agredida y nos resulta imposible poder soltar esa situación dolorosa del corazón.

El continuar siendo la misma persona que sufrió un ataque físico o verbal (quedarnos en el rol de víctimas) es decisión propia, no se trata de tapar el sol con el dedo, se trata de eliminar de tu corazón lo que te hace daño, que son los sentimientos negativos, y continuar con tu vida, porque estás listo para hacerlo.

 

La importancia del perdón radica en limpiar todos los sentimientos negativos que te causa dicha situación y liberarte de la rabia, el odio y la amargura que nos provoca para empezar a sentir calma, tranquilidad y paz.

Perdonar no es fácil, es un camino que se cruza lentamente y de manera gradual , por ello no lo hagas por el bien de otros, sino porque es lo mejor para vos, y porque te va a permitir recuperar tu salud tanto física como del alma.

10 RAZONES PARA PERDONAR:

  1. EL PERDÓN ES UN REGALOEs un acto de amor con el que nos hacemos un obsequio de paz a nosotros mismos.2. EL PERDÓN ES COMPRENSIÓN
    Cuando comprendemos que todo es aprendizaje, experimentamos una actitud sincera y abierta para con nosotros mismos y con los demás.

    3. EL PERDÓN ES ENERGÍA POSITIVA
    Este sentimiento nos permite aceptar a los demás, en un entorno en el que las personas y las relaciones pueden madurar y sanar.

    4. EL PERDÓN ES CRECIMIENTO
    Si entendés que el perdón es un proceso, comprenderás que es un camino con distintas etapas, sujeto a cambios y transformaciones profundas que llevan al alivio y la paz.

    5. EL PERDÓN ES CURACIÓN
    La gravedad de ciertos resentimientos disminuye cuando logramos perdonar. Nadie dijo que es fácil perdonar, pero también es cierto que es la mejor medicina para nuestra vida.

    6. EL PERDÓN ES FELICIDAD
    ¡Sí! 🙂 Perdonar nos permite experimentar la alegría y la dicha, soltando todo lo que ya no necesitamos.

  2. 7. EL PERDÓN ES BUENO PARA EL CORAZÓN
    Está comprobado, según estudios médicos, que las personas rencorosas son mas propensas a sufrir enfermedades cardiovasculares. Por eso, empecemos a soltar toda esta carga emocional y limpiemos el corazón de memorias de dolor y sufrimiento. ¡Perdonar es salud!

    8. EL PERDÓN ES COMPARTIR 
    Gracias al perdón volvemos a sentir la magia de servir y ayudar a los demás.

    9. EL PERDÓN ES ENSEÑANZA
    El perdón es magia, al punto que empezamos a ver a los demás como seres de luz de los que podemos aprender y aceptar.

    10. EL PERDÓN ES VIVIR MEJOR
    Las relaciones con los demás y con nuestros familiares son más fáciles de llevar cuando se perdona, que cuando se agrede y discrimina.

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