En este nuevo sistema de vida, tenemos mucho que descubrir, mucho que andar, pero la clave es aprender y desaprender sin culpa y con poco esfuerzo, dejando actuar al Universo para que lo inmanifiesto se haga manifiesto.
Todo antes era medido en términos de un esfuerzo, ahora es momento de empezar a vivir sin cuestionamientos ni mandatos, relajados y dejando que todo fluya.

La practica del Reiki nos pone en un estado de relajación física y mental óptima para poder empezar a dar los primeros pasos en el nuevo modelo de evolución. Todo estancamiento es motivo de dolor y malestar. Cuando logramos soltar y desbloquear los canales a través de los cuales circula la Energía, todo se revitaliza, se renueva y armoniza.

La sanación del espíritu comienza a activarse y conlleva de esta manera el bienestar hacia el propio cuerpo y la mente. Se puede vivir la experiencia de lo desconocido en medio de la incertidumbre y las cosas cotidianas empiezan a tener relevancia.

Reiki nos propone, que nos sentemos cara a cara con nosotros mismos, que dialoguemos con nuestro Ser interior, que escuchemos pacientemente, esos conceptos tan importantes que tiene para decirnos.
Cuando entramos en este estado de meditación y transparencia todo es posible, no existen fronteras, estamos alcanzando una nueva vibración, logramos conectarnos con lo Divino que nos permite ser auténticos, tener discernimiento para disfrutar y vivir plenamente en el aquí y ahora.

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