Es un itineriario turístico sustentado en la cultura de la yerba mate, que propone transitar un corredor que atraviesa las provincias de Corrientes y Misiones, la gran zona productora, conociendo “una vida en verde yerba”: el proceso productivo, su pasado, su presente y el de su gente con sus mitos y costumbres.

LA RUTA DE LA YERBA MATE ES UNA RUTA ALIMENTARIA ÚNICA EN EL MUNDO, QUE SE PRESENTA COMO EL SÍMBOLO DE LA CULTURA PRODUCTIVA DEL MERCOSUR.

Tiene un itinerario turístico, basado en la yerba, que recorre la zona productora, abarcando: el Norte de la provincia de Corrientes y Misiones en toda su extensión.  En torno a este cultivo, se construyen diversos productos turísticos-culturales y/o gastronómicos que permiten reconocer de una manera atractiva el proceso de elaboración de la yerba mate, a través de toda la cadena productiva.

Ofrece la posibilidad de conocer, el proceso productivo completo de la yerba mate, en establecimientos artesanales, ecológicos o industriales: desde las plantaciones en chacras y campos, la cosecha, secado, molienda y envasado del producto final.

Los visitantes se alojarán en las estancias, posadas, cabañas, ecolodges y hoteles asociados a la Ruta, o en algunos de los antiguos cascos yerbateros o casas de colonos, donde compartirán momentos inolvidables de la vida típica de la familia rural.

La Ruta Gastronónica de la Sal

Esta ubicada en México. Desde el año 2007 se trabaja en Zapotitlán Salinas, Puebla, en el desarrollo del proyecto Ruta de la Sal, una propuesta impulsada por la Red Nacional de Mujeres Rurales.

La construcción de la ruta puso de relieve la capacidad de las mujeres como impulsoras del desarrollo así como lo valioso de contar con organizaciones como la Red Nacional de Mujeres Rurales que la promovió.

Zapotitlán es una comunidad de la que ha emigrado a los Estados Unidos casi el 50% de su población en menos de una década, es también una zona de alta marginación (SEDESOL, 2008). En la comunidad existen problemas de agua que dificultan el desarrollo de la actividad agropecuaria. Infaltable como ruta gastronómica.

Las Rutas del Vino

La ruta en la provincia de Salta comienza en la capital, cruza los pueblos históricos del Valle de Lerma y culmina al sur, en Cafayate. Se puede regresar a Salta por la Quebrada de las Conchas, donde la erosión del viento y del agua cincelaron curiosas formaciones pétreas. En Cafayate se cultivan vides que producen su famoso Torrontés, aun cuando en la región hay también variedades como el Cabernet Sauvignon, Malbec, Syrah y Chardonnay.

En la Rioja, se ha sabido preparar por centenas de años una variedad de excelentes productos, con cultivos concentrados especialmente en Chilecito, Nonogasta, Felipe Varela, Villa Castelli, Vinchina, Castro Barros, Anillaco, San Blas de los Sauces, Sanagasta y Famatina. Allí la producción y la diversificación varietal de uvas encuentra condiciones muy favorables, lo que determina la ubicación de las bodegas de mayor importancia.

La provincia de Córdoba tiene una larga tradición vitivinícola. Uno de los primeros vinos elaborados se llamaba lagrimilla y fue llevado por los jesuitas a España. Los friulanos arribados a fines del siglo XIX continuaron con la tradición vitivinicultora. Hoy la producción se concentra principalmente en el Departamento Colón, siendo Colonia Caroya la que posee el mayor número de bodegas y productores que elaboran vinos artesanales. La visita a viñedos, establecimientos y la degustación de uvas y vinos regionales constituyen el principal atractivo de esta ruta alimentaria.

El área de producción de vinos más importante de San Juan es el denominado Valle de Tulum, el cual presenta un clima seco y templado, óptimo para el cultivo y producción del Syrah (cepa muy bien adaptada a la región) y otros vinos finos de mesa y licorosos.

La vitivinicultura constituye la actividad más destacada de la agricultura mendocina. Es tradicional y ha permitido el reconocimiento mundial de sus productos. 1.221 bodegas producen casi 10 millones de hectolitros al año.

Neuquen cuenta con una ruta que combina aromas y sabores de esta tierra, a la que suma una apasionante experiencia paleontológica. En este circuito se puede apreciar la tradicional producción agropecuaria de sus chacras e industrial de sus bodegas.

En Río Negro, se producen vinos de la cepa Semillón, Pinot Noir y Merlot. El viento, que produce un ambiente seco, contribuye a la excelente calidad de las uvas ya que evita la aparición de enfermedades en los viñedos, posibilitando la producción de vinos orgánicos.

La Ruta de la Manzana

El valle del río Negro es un oasis en medio de la meseta patagónica. La geografía de la provincia posee lagos, montañas y bosques en el oeste, costas y acantilados en el este, pero el resto es casi todo planicie.

“La ruta del vino y la manzana” algo más de cuatro horas de recorrido donde los viajeros pueden apreciar la belleza del entorno natural al mismo tiempo que registra los lugares históricos donde los hombres imprimieron su paso.

Ruta de los Olivares del Sol

Con esta ruta se puede conocer el proceso de elaboracion de productos relacionados a la aceituna. Ofrecen degustaciones y hasta olivoterapia en un spa. Recorre Mendoza, Catamarca y Córdoba.

Razones para elegir el turismo Rural y las Rutas Alimentarias:

  • Cambio de ambiente – Alejarse del stress
  • Acercamiento a la naturaleza
  • Contacto personalizado con la gente local
  • Un lugar tranquilo y no masificado
  • Revalorizar la cultura comunitaria, sensibilizando a la población en torno al valor de los alimentos identitarios, el turismo y a sus recursos naturales y culturales en general.

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