“Como es afuera, es adentro”. Todo lo que vemos no es más que un reflejo de aquello que estamos vibrando. Ya te compartimos un ejercicio basado en la gratitud para atraer aquello que estás buscando y que tu corazón desea. Hoy te proponemos llevar tu atención y tu consciencia hacia la Abundancia, con un ejercicio muy interesante y fácil, de la Ley de Atracción. Probalo y contanos cómo te fue 🙂

Este ejercicio de La Ley de la Atracción aprovecha la habilidad que tenemos como seres humanos de controlar y cambiar nuestra vibración (elevándola o bajándola) que envíamos todos los días al Universo. Según la Ley de la Atracción “Aquello que se parece es atraído entre sí” en otras palabras, atraemos aquello que es parecido en vibración. Lo que sea que estés vibrando es lo que estás atrayendo a tu entorno y a tu vida en general.

Este “juego mental”, o ejercicio, que te proponemos jugar hoy es muy sencillo. La idea del ejercicio es resonar a cierta vibración de forma intencional. Por ejemplo, si querés experimentar gran abundancia, empezá por transmitir la vibración de la abundancia al universo. Hay muchas formas de hacerlo. Podés repetir la palabra (abundancia) mentalmente, a modo de mantra, para ir contagiando tu vibración con la vibración de la abundancia. También podés utilizar una visualización, creando una imagen mental (que puedas creer y sentir) de vos mismo siendo YA una persona abundante, y después “viéndote” transmitir esta energía o vibración a tu alrededor, a dondequiera que vayas.

Practicá “trasmitir tu vibración” más fuerte y más lejos. Sentí vivir en un entorno abundante (en tu trabajo, en la calle, en el supermercado). Si estás en el trabajo, incluso rodeado de gente,  visualizá transmitir tu energía positiva a todos y todo a tu alrededor.

Este ejercicio de la ley de la atracción puede ser usado para manifestar abundancia y prosperidad, pero es también efectivo en muchas otras áreas. La clave es “ver” una representación visual de tus ondas de energía enviándose al mundo y afectando toda la creación, como un gran transmisor de energía de abundancia.

¿No suena tan difícil, no? ¿Te animás a probarlo? 🙂
Intentalo y contanos qué te pareció y cuáles fueron los resultados.

 

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