Todas sufrimos de estrés de vez en cuando y cada uno de nosotros expresa y manifiesta el estrés de diferente maneras. Hay muchas formas de lidiar con el estrés –  gritar, golpear un almohadón, golpear la pared, etc. – pero ninguna logra resolver la situación desde la raíz. Sin embargo, hablar con una persona en quien confíes, puede ser el comienzo de la solución al problema del estrés.