Hoy, a modo de homenaje a la nueva estación que comienza, y también en reconocimiento de los antepasados y primeros dueños de las tierras del Sur, compartimos una leyenda tehuelche sobre el origen de las flores. Esperamos te llene de aroma a primavera 🙂

La leyenda De Kospi*

Hace mucho, muchísimo tiempo, las plantas aún no tenían flores. En ese entonces vivía en el sur una bella niña tehuelche llamada Kospi**, de suaves cabellos y dulces ojos negros. Una tarde de tormenta, cuando el fulgor del relámpago iluminaba todos los rincones de la tierra, Karut, el Dios del Trueno, la contempló asomada a la entrada del Kau*** de sus padres.

La vio tan hermosa, que a pesar de que él era rústico, hosco y bruto, se enamoró locamente de ella. Ante el temor de que la linda niña lo rechazara, la raptó y huyó lejos, retumbando sobre el cielo, hasta desaparecer de la vista de los aterrados padres de la chica. Al llegar a la alta y nevada cordillera, la escondió en el fondo de un glaciar. Encerrada allí, fue tanto el dolor y la pena que sintió que de a poco fue enfriándose hasta que se convirtió en un témpano de hielo, fundiéndose con el resto del glaciar.

Tiempo después, Karut quiso visitarla y al comprobar su desaparición, se enfureció terriblemente lanzando bramidos de desesperación. Tanto ruido rodó hasta el océano y atrajo muchas nubes que dieron dieron origen a la lluvia y llovió sobre el glaciar hasta derretirlo completamente. Así, Kospi se transformó en agua y corrió de prisa montaña abajo en torrente impetuoso. Luego se deslizó por los verdes valles y empapó la tierra.

Al llegar la primavera, su corazón sintió ansias de ver la luz, de sentir la cálida caricia del viento y de extasiarse contemplando el cielo estrellado por las noches. Trepó despacio por la raíz y tallo de las plantas y asomó su preciosa cabecita en las puntas de las ramas, bajo la forma de coloridos pétalos. Habían nacido las flores. Entonces todo fue más alegre y bello en el mundo. Por ese motivo es que los tehuelches llamaron Kospi a los pétalos de las flores.

 

Datos importantes:
* En lengua Tsoneka o tehuelche se le denomina Kospi a los pétalos de las flores.
** Dice la leyenda “… Kospi empleaba el tiempo en las tareas propias de la mujer Tsoneka o Tehuelche, coser quillangos, pintarlos, preparar pinturas, tejer mantas…”.
*** Kau significa “toldo” y se refiere a la vivienda típica de los tehuelches.

 

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