Es un concepto muy arraigado en otras latitudes, en Europa y EE.UU gran parte de la sociedad lo tienen incorporado a sus vidas y es muy probable que eso obedezca a razones culturales, su historia, costumbres y educación. En Latinoamérica el panorama es diferente, muchos de sus países con mayoría de personas con otro estandar de vida hacen que la planificación financiera sea algo muy distante en la vida de muchas personas.

Si bien es cierto que un modesto ingreso no necesariamente promete fracasos, tampoco un buen sueldo es garantía de éxito financiero, por tanto más allá de cómo te encuentres hoy día lo más importante es empezar con un plan, cuanto antes lo hagas mejor.

Antes de llegar a definir que es un plan financiero personal, déjenme decirles que siendo seres humanos vamos transitando la vida recorriendo diferentes etapas, y en cada una de ellas las necesidades son diferentes porque nacemos, crecemos, nos educamos, formamos familia, cambiamos de empleo, tenemos hijos, nuestra salud dictamina que estilo de vida llevamos, etc.

También digamos que existen factores “amenazantes” que pueden influir negativamente durante nuestra existencia, me refiero al RIESGO. Los hay en diferentes versiones: riesgo de enfermedad, riesgo accidente, riesgo a la pérdida de empleo, riesgo de muerte prematura.

El riesgo nos acompaña durante toda la vida, y uno de los objetivos de la planificación financiera es reducirlos y/o eliminarlos. Como podrán apreciar la vida no es un lecho de rosas, por tanto ¿Qué es la planificación financiera? y ¿cómo puede ayudarnos?

Podríamos decir que es un proceso que parte con un análisis de una situación actual, no importa cuál, puede ser impositiva, referida a la salud, a lo previsional, a lo educacional, a una herencia, etc en donde claramente se ven afectadas las finanzas personales, de ahí el término planificación financiera personal. El proceso continúa con la definición de objetivos, que no es otra cosa que aquello que queremos ver realizado a futuro, por ejemplo financiar una mejor educación para los hijos, lograr un complemento jubilatorio, ampliar la cobertura médica, realizar un viaje o alcanzar aquello que soñamos toda la vida.

Todo ello sin soslayar, como la mayoría de la bibliografía al respecto lo hace, las situaciones imprevistas que alteran nuestros planes, son contingencias que de suceder pueden afectar seriamente nuestras finanzas personales y familiares, presentes y futuras. Como mencioné antes, una muerte prematura, la aparición de una enfermedad, o un accidente, mismo la pérdida de un empleo, nos afectan seriamente y que de haberlas contemplado en nuestro plan puede significar la diferencia entre vivir tranquilos o tener preocupaciones que podrían evitarse. El proceso continúa pero hablaremos de eso en la próxima entrega! Hasta entonces!

Comentarios

comentarios